Clima - La amenaza del cambio climáticoLas predicciones para los próximos años siguen siendo de aumento de las temperaturasUn bosque que se mueve Osos andinos, pumas, coatimundis y ocelotes son algunas de las más de 40 especies de
mamíferos que habitan la Reserva de Santa Lucía en Equador, donde viven además más de 300
especies de aves y miles de especies de plantas. Pero esa gran megadiversidad está amenzada.
Algunas de estas especies -como el oso andino (Tremarctos ornatus)- se encuentran en la
lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
En este ecosistema megadiverso, el impacto del cambio climático sólo puede entenderse a
partir de la delicada relación entre los mamíferos y el bosque.
Con el cambio climático las nubes se están desplazando hacia arriba. Algunos estudios
del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) hablan de un movimiento de uno
o dos metros por año en este siglo. Lo que preocupa es la velocidad de los cambios, 18
veces más rápido que en las eras glaciares, según
algunas estimaciones... Pérdidas de bosques Trabajos científicos sugieren que los rangos
de especies arbóreas, podrán variar significativamente como resultado del cambios
climáticos globales. Por ejemplo, estudios realizados en Canadá proyectan pérdidas
de aproximadamente 170 millones de hectáreas de bosques en el sur Canadiense y
ganancias de 70 millones de hectáreas en el norte de Canadá, por ello un cambio
como el que se sugiere, implicaría una pérdida neta de 100 millones de hectáreas
de bosques. Y estos son sólo algunos de los cambios globales
que nos esperan. Una cuestión de tiempo Los vientos, las diferencias de presión, los
océanos y las corrientes marinas, la acción del sol en las arenas del desierto, en los
casquetes polares, en la masa de verde de un bosque, en la llanura con pastura en la pampa,
en las rocas de las montañas... todos son factores que naturalmente alteran el clima.
Y, si alguien entiende de globalización es la Naturaleza. Que nieve en Rusia, o que la
tierra se quiebre por falta de lluvias en España, tiene mucho que ver con que por estos
lados el agua nos llegue al cuello, o que la temperatura pase los 40º en pleno febrero.
De hecho, el clima en la Tierra es global y tiende a equilibrarse. ¿De qué manera ha de cambiar el clima? Se prevé que el nivel medio del mar aumente de 9 a 88 cm para 2100.
Esto obedecería principalmente a la expansión térmica en las capas superiores de los océanos,
a medida que se calientan, con alguna contribución de la fusión de los glaciares. La gama
de incertidumbre es amplia, y el cambio de las corrientes oceánicas, los movimientos locales
de tierra y otros factores han de provocar un aumento de los niveles del mar locales y
regionales mucho mayor o mucho menor que la media mundial. La fusión ligeramente más rápida
de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida probablemente estarán contrarrestadas
por un aumento de las caídas de nieve en ambas regiones. A medida que el calentamiento
penetra más profundamente en los océanos y el hielo se sigue derritiendo, el nivel del
mar ha de continuar aumentando mucho tiempo después de que las temperaturas de la
superficie se hayan estabilizado. Consecuencias del cambio climático No es posible predecir con gran seguridad lo que pasaría en los distintos
lugares, pero es previsible que los desiertos se hagan más cálidos pero no más húmedos,
lo que tendría graves consecuencias en el Oriente Medio y en Africa donde el agua es
escasa. Entre un tercio y la mitad de todos los glaciares del mundo y gran parte de
los casquetes polares se fundirían, poniendo en peligro las ciudades y campos situados
en los valles que se encuentran por debajo del glaciar. Grandes superficies costeras
podrían desaparecer inundadas por las aguas que ascenderían de 0,5 a 2 m., según diferentes
estimaciones. Unos 118 millones de personas podrían ver inundados los lugares en los que
viven por la subida de las aguas. Tierras agrícolas se convertirían en desiertos y, en
general, se producirían grandes cambios en los ecosistemas terrestres. Estos cambios
supondrían una gigantesca convulsión en nuestra sociedad, que en un tiempo relativamente
breve tendría que hacer frente a muchas obras de contención del mar, emigraciones de
millones de personas, cambios en los cultivos, etc. Las evidencias del cambio climático La relación del hombre con la naturaleza ha cambiado de manera considerable
desde la Revolución Industrial, hasta el punto que las actividades humanas han llegado a
modificar un frágil equilibrio climático dónde sólo importaban los acontecimientos naturales.
Los datos que evidencian el aumento de la temperatura de la Tierra se hacen día a día más
patentes y a la vez, gracias al desarrollo de satélites y de mejores modelos predictivos,
son mucho más fiables y precisos.
En el año 1861 empezó a registrarse anualmente la temperatura media en la superficie de
la Tierra. A lo largo de estos años, el planeta se ha calentado alrededor de 0.6 grados.
La pasada década ha sido la más cálida y 1998 el año más caliente. Las predicciones para
los próximos años siguen siendo de aumento de las temperaturas y si las condiciones no
cambian, podrían haber incrementado más de 5 grados antes de finalizar el siglo.
El aumento de temperaturas ha acarreado consecuencias también mesurables. Los glaciares
están retrocediendo y la extensión y grosor de la cobertura de hielo y nieve en el planeta
disminuyen de manera considerable. Algunos estudios indican que montañas como el Kilimanjaro,
la más alta de África, se quedarán sin nieve dentro de 15 años. El efecto inmediato ha sido
el aumento del nivel del mar, que en los últimos 100 años ha subido de 20 a
25 centímetros. Libros acerca de la clima, y el cambio climático |