Las sirenas han sido famosas seductorasEran mujeres pez, y al cantar, parecían ser hermosas doncellasLas sirenas aparecen en las más remotas leyendas de algunas de las culturas más antiguas Los filisteos y los babilonios de la Biblia adoraban a dioses con cola de pez.
También aparecen sirenas en las monedas fenicias y corintias. Se dice que Alejandro
Magno tuvo aventuras amorosas con bellísimas sirenas, cuando exploraba el fondo de
los mares en un globo de cristal. El escritor latino Plinio cuenta que un capitán de
César Augusto vio en una playa de las Galias muchas sirenas arrojadas por el mar,
muertas sobre la arena. Los relatos sobre sirenas, de tradición popular, son con
frecuencia patéticos. Las infelices sirenas viven solitarias y en determinadas noches
adoptan figura humana para acudir a los festejos del pueblo. A veces un desaprensivo
logra apoderarse de su tocado o ceñidor encantados con
funestas consecuencias. Según la mitología eran capaces de encantar con su voz a los marinos para raptarlos
Las sirenas eran mujeres, con cuerpo de pájaro,
criaturas parecidas a las arpías (mitad aves, mitad mujeres). Al cantar, parecían ser
hermosas doncellas, pero los que sucumbían ante su encanto, pronto averiguaban su verdadera
naturaleza. Según la leyenda, las sirenas habían sido compañeras de Perséfone antes de ser
raptadas por Hades, como no consiguieron salvarla, la diosa las transformó como castigo en
estas extrañas criaturas. El canto de las sirenas anunciaban de forma engañosa los placeres
del mundo subterráneo, pero también, tenían poderes proféticos. A las sirenas se las describe con frecuencia sentadas en una roca Peinándose su largo y rubio cabello con una mano y un espejo en la otra; se las considera
seres inalcanzables y hermosos. Según las diferentes tradiciones se dice de ellas cosas
contradictorias: que adivinan el futuro, que coaccionadas otorgan poderes sobrenaturales
a las personas, que con sus cantos hacen que los hombres se enamoren de ellas y los
arrastran al fondo del mar para devorarlos o transformarlos en sus amantes bajo el
agua. Tanto la idea de un amor ideal pero fatal, como la de una belleza femenina
inalcanzable forman parte inherente de su leyenda, y a este respecto existen paralelismos
entre las historias que se cuentan de ellas y las que aparecen en
la mitología clásica. Sirenas, Oceanidas y Nereidas El dios Océano y su hermana Tetis tuvieron
trescientas hijas, las Oceánidas, que luego se extendieron por todos los mares y los
abismos marinos. Una de ellas, Dóride, fué madre de otras cincuenta ninfas de agua,
las Nereidas, llamadas así en honor a su padre Nereo, de la raza de los Viejos del
Mar, creada también por Océano y Tetis. Las Nereidas habitan en el Mar Mediterráneo,
y cada una de ellas representa una de las formas de este mar. Por ejemplo,
Talía es la sirena verde, y Glaucea, la azul. Las sireneas son mujeres pez, y su alimentación se basa en algas, plancton y peces pequeños Para respirar bajo el mar usan las escamas de su parte de pez, que
les permiten estar varios días bajo el agua sin necesidad de salir a la superficie.
Los machos son conocidos como tritones. La sociedad de estos seres es fuertemente
patriarcal. Sus poblados están instalados en acantilados y arrecifes. Están construidos
con corales y conchas marinas. Les gusta habitar en paz y armonía con su entorno. Las
sirenas son muy coquetas y les encanta adornarse el pelo con corales y conchas. Suelen
salir a la superficie y tumbarse sobre rocas a entonar sus cantos. Libros acerca de las sirenas |